BORDADOS Y CERÁMICAS DE LA ALBERCA

Los símbolos tradicionales de La Alberca atraen por su belleza y fascinan por una espontaneidad que reta al paso del tiempo.

La simbología tradicional de La Alberca ha sido transmitida de madres a hijas durante generaciones. Bellos motivos hablan de la vida con un lenguaje colorista y vital; todo un entramado de alusiones que seducen por su espontaneidad y su fuerza.

El amor es un sencillo corazón del que brota una flor; otro corazón, con dos cabezas, es El Águila Bicéfala, peculiar manera de entender el matrimonio como dos voluntades aunadas por el amor. La fertilidad que se espera de esta unión aparece representada en La Trucha, que suele estar introducida en una flor, clara alusión al elemento fálico.

Sorprende la sagacidad con que se capta la esencia del ciclo vital y la sutil representación de los momentos más importantes de la vida de la mujer: enamoramiento, matrimonio, acto amoroso...

Pero también figuran los imperativos sociales. Alrededor del Exuberante Ramo, hay perros, leones y pájaros en actitud recelosa y vigilante. Como un muro impenetrable, defienden los valores que sostienen la estructura patriarcal: virginidad, fecundidad y fidelidad de la mujer al marido.

Si bien es cierto que muchos de estos significados se han borrado o modificado con el correr de los años, no cabe duda tampoco de que, bajo la belleza de estos elementos decorativos, hay toda una herencia cultural y una visión de la vida que ha sobrevivido a las garras del olvido.