Ilustres viajeros
Unamuno y Jacques Chevalier en el monasterio de Batuecas.
Miguel de Unamuno
En sus viajes a este pueblo, don Miguel recopiló su léxico y otras peculiaridades, como la salmodia de la moza de Ánimas, escribiendo sobre él varias obras y artículos y llegando a decir: “¡De Batuecas a La Alberca! Ese es el pueblo, ¡tan pueblo!”.
Novios salmantinos, cuadro de Joaquín Sorolla que recoge los trajes de La Alberca.
Joaquín Sorolla
El pintor Joaquín Sorolla pasó unos días en La Alberca tomando apuntes y pintando cuadros para mostrar su visión de España en la Hispanic Society of America. De esta manera, los trajes serranos de La Alberca quedaron inmortalizados en su grandioso lienzo titulado Castilla, la fiesta del pan.
Sorolla llegó a afirmar que “La Alberca es el pueblo donde aún no ha puesto su planta la antiartística España del presente.”
Maurice Legendre (con sombrero) junto al osario.
Maurice Legendre
El cofundador y director de la Casa Velázquez de Madrid, recorrió esta zona desde 1909, pasando largas temporadas en La Alberca y convirtiéndose en uno de sus más entusiastas embajadores. Finalmente, fue nombrado hijo adoptivo del pueblo, contando con un busto en la calle de Los Praos, donde residía.
Por indicación suya visitaría La Alberca la gran bailarina Elvira Lucena, que estudió el baile antiguo y adquirió un traje de vistas.
Exposición sobre Federico García Lorca realizada en La Alberca con cuadros de Florencio Maíllo.
Lorca
En 1935 Federico García Lorca, acompañado de figuras como el escritor, dramaturgo y director de cine Agustín de Figueroa, el actor Andrés Mejuto o la directora Pura Ucelay, visitó La Alberca para preparar el drama histórico Peribáñez y el Comendador de Ocaña. Cuando descubrieron el hermoso traje de vistas, decidieron adquirirlo para el personaje de Casilda. Lorca expresó su admiración por estos trajes, describiéndolos como “expresiones populares vivas”.
Ofrenda en La Alberca. Vidal González Arenal.
Pintores
Además de Sorolla, muchos otros pintores llegaron hasta La Alberca, sorprendiéndose por su luz especial que alguno llegó a calificar como única.
Entre ellos destacan Valverde, Kurt Leyde, Bourdil, Agustín Segura, Rodríguez-Acosta, Molina Núñez, Pastor Calpena, Álvarez del Manzano, González Ubierna, José Guerrero, González Arenal, Ismael Blat, Amadeo Roca, Vázquez Díaz o Antonio Maura, quien fuera presidente del Consejo de Ministros.
Asimismo, hasta aquí también vinieron los alumnos de la Escuela de Artes y Oficios de Salamanca o de la de Cerámica de Madrid, dirigida por Francisco y Jacinto Alcántara.